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ASAPAR: Artritis Osteoartritis

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DESCRIPCIÓN

La osteoartritis (OA) es una de las enfermedades más antiguas y comunes entre los seres humanos. Cuando una persona padece de osteoartritis, el cartílago de las articulaciones se desgasta, lo que puede causar dolor y rigidez en las articulaciones.

La OA también es conocida por otros nombres, tales como enfermedad articular degenerativa, artrosis, osteoartrosis o artritis hipertrófica. (Atención: La osteoartritis no es la misma enfermedad que la osteoporosis. La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos debido a una pérdida de masa ósea, lo cual puede resultar en hombros redondeados, pérdida de altura e incluso, dolorosas fracturas.)

Existen muchas afecciones y dolencias que pueden causar OA: exceso de peso, lesión en una articulación; debilidad muscular; daños en los nervios que suplen la zona de las articulaciones; la enfermedad del sinovio e incluso factores hereditarios.

La osteoartritis puede afectar cualquier articulación, pero ocurre más a menudo en las pequeñas articulaciones de las manos y en la articulación que se encuentra en la base del dedo gordo del pie (la "articulación del juanete"). También suele afectar las caderas, rodillas y la columna vertebral. Rara vez afecta las muñecas, los codos o tobillos, excepto como resultado de lesiones o de esfuerzos excesivos.

La tendencia a desarrollar osteoartritis aumenta con la edad y afecta tanto a hombres como a mujeres. Hasta los 45 años, la OA es más común entre los hombres; después de dicha edad, se hace más común entre las mujeres.

Aunque la OA afecta a millones de personas, sólo un pequeño porcentaje de éstas presenta síntomas obvios a causa de ella. La osteoartritis es una afección seria, pero puede ser tratada; la mayoría de las personas mejora gracias al tratamiento. Es importante obtener el diagnóstico correcto y trabajar con su médico para establecer el mejor plan de tratamiento.

¿QUÉ SUCEDE CUANDO SE PADECE DE OSTEOARTRITIS?

En las articulaciones normales, una sustancia firme y elástica llamada cartílago recubre el extremo de cada hueso. El cartílago brinda una superficie lisa y resbaladiza que facilita el movimiento de las articulaciones y actúa como cojín entre los huesos. En la osteoartritis el cartílago existente entre las articulaciones se desgasta y ocasiona síntomas como el dolor y a hinchazón, además de dificultad al usar la articulación.

El desgaste del cartílago en la osteoartritis sobreviene en varias etapas:

1. La estructura del cartílago empieza a cambiar con el paso de los años. Cuando esto sucede, el cartílago pierde su elasticidad y es más propenso a sufrir daños debido a lesiones o uso excesivo. El momento en que ocurren estos cambios, así como el alcance de éstos, depende de factores como la herencia, los traumas que sufra la articulación y otros..

2. Con el tiempo, el sinovio (el revestimiento de las articulaciones) se inflama como resultado del desgaste del cartílago. La inflamación produce citosina (proteínas inflamatorias) y enzimas que podrían provocar mayores daños en el cartílago.

3. A medida que se desgasta el cartílago, se expone el hueso subyacente y la articulación puede perder su forma natural. Los extremos de los huesos se vuelven más densos, formando brotes óseos, o espuelas.

4. Quistes llenos de líquido pueden formarse en el hueso junto a la articulación. Es posible que pedacitos de hueso o cartílago floten sueltos en el espacio de la articulación, provocando una mayor inflamación del sinovio.

Además del desgaste del cartílago, el líquido que se encuentra en la articulación podría desempeñar un papel en el proceso de la enfermedad. El líquido sinovial lubrica la articulación y es necesario para que ésta funcione correctamente. El líquido de las articulaciones se compone principalmente de una sustancia llamada sustituto de ácido hialurónico. En la osteoartritis, puede haber más sustituto de ácido hialurónico de lo normal, pero podría estar diluido. También es posible que exista un cambio en la calidad del sustituto de ácido hialurónico que se encuentra en el líquido de las articulaciones, el cual podría disminuir su función protectora.

Síntomas

Por lo general, la articulación o las articulaciones afectadas duelen más después de usarlas en exceso o después de períodos de inactividad. Es probable que se le haga difícil mover con facilidad la articulación afectada, pero ésta no debería volverse completamente rígida. Si no mueve y ejercita la articulación afectada, los músculos que la rodean se debilitarán y a veces hasta disminuirán su tamaño. A su vez, es posible que los músculos débiles no puedan apoyar por completo la articulación. Esto podría causar un mayor dolor en la articulación. También es posible que observe cambios negativos tanto de coordinación como de postura.

OA DE LAS CADERAS

Si la OA le afecta la cadera, podría sentir dolor en la ingle, en el interior del muslo o en la parte exterior de la cadera. Algunas personas sienten dolor reflejado en la rodilla o en los lados del muslo (es decir, perciben dolor en una zona que en realidad no ha sido afectada). El dolor podría hacer que cojee al caminar.

OA DE LAS RODILLAS

Es posible que sienta sensibilidad al tacto en la articulación en la zona de la rodilla y dolor al moverla. podría sentir una sensación "áspera" o de "agarre" en la articulación al moverse. Subir o bajar escaleras o levantarse de una silla puede resultar doloroso. Si el dolor le impide mover o ejercitar la pierna, los músculos grandes que rodean la zona se debilitarán.

OA DE LOS DEDOS DE LA MANO

El desgaste del cartílago en las articulaciones de los dedos de la mano puede producir dolor, hinchazón y, con el tiempo, la formación de brotes óseos (espuelas) en estas articulaciones. Si las espuelas se forman en las articulaciones del extremo de los dedos, se les llama nódulos de Heberden. Si aparecen en las articulaciones del centro de los dedos, se les llama nódulos de Bouchard.

Los nódulos de Heberden aparecen con mayor frecuencia en las mujeres y a veces ocurren a la edad temprana de 40 años. Tanto los nódulos de Heberden como los de Bouchard podrían aparecer en primer lugar en uno o varios dedos, desarrollándose después en otros. Es posible que observe enrojecimiento, hinchazón, sensibilidad al tacto y dolor en la articulación afectada. Aunque los nódulos pueden engrandecer las articulaciones de los dedos de las manos y causar dolor, es probable que todavía pueda utilizar las manos sin gran dificultad.

OA DE LOS PIES

Si la OA le afecta los pies, posiblemente sienta dolor y sensibilidad al tacto en la articulación grande que se encuentra en la base del dedo gordo. Calzar zapatos apretados y/o tacones altos puede empeorar el dolor.

OA DE LA COLUMNA VERTEBRAL

El desgaste crónico de discos de la columna vertebral y el brote óseo que esto conlleva puede producir rigidez y dolor de cuello y espalda, y podría ejercer presión adicional sobre los nervios de la columna. Dañar los discos vertebrales puede resultar en OA de la columna vertebral. Puede que sienta dolor en el cuello, hombro, brazo, la parte inferior de la espalda o hasta en las piernas. Este dolor que irradia puede estar relacionado asimismo con la debilidad y el entumecimiento en los brazos o piernas.

Las diferencias entre la Osteoartritis y la Artritis Reumatoide

Algunos confunden la osteoartritis con la artritis reumatoide. Como podrá apreciar en el cuadro de la página siguiente, éstas son enfermedades distintas. Algunas personas pueden padecer de osteoartritis y artritis reumatoide al mismo tiempo.

Es posible también que algunos confundan la osteoartritis con la osteoporosis. Ambas enfermedades se centran en problemas con los huesos (literalmente, osteo significa hueso), pero no son iguales. La osteoporosis hace que los huesos pierdan masa y se vuelvan quebradizos, lo que puede ocasionar la pérdida de estatura y fracturas dolorosas.

¿CUÁL ES LA CAUSA DE LA OSTEOARTRITIS?

Los investigadores han demostrado que existen varios factores que aumentan el riesgo de desarrollar OA. Entre dichos factores se incluyen la herencia, la obesidad, lesiones de las articulaciones, uso excesivo repetido de ciertas articulaciones, debilidad muscular y lesiones de los nervios.

Herencia

En algunas familias, la OA puede resultar por un defecto hereditario en uno de los genes responsables del colágeno, uno de los componentes proteínicos principales del cartílago. Esto resulta en cartílago defectuoso y que se deteriora con mayor rapidez. Es posible que durante la juventud tales problemas no presenten ninguna dificultad, pero con el paso del tiempo las articulaciones pueden ir desgastándose. Las mujeres que estén predispuestas a esta afección debido a factores hereditarios, podrían desarrollar nódulos óseos en las articulaciones de los dedos de las manos. Las personas que nacieron con leves defectos que impiden que las articulaciones encajen y se muevan correctamente, tal como piernas arqueadas o una cadera con anormalidades congénitas, podrían ser más propensas a desarrollar OA. Nacer con flojedad (articulaciones muy flexibles) también aumenta la tendencia a desarrollar osteoartritis.

Obesidad

Los estudios indican que la obesidad incrementa el riesgo de OA en la rodilla. Los investigadores descubrieron que el peso corporal durante los años medios y tardíos parece ser el factor de mayor importancia en cuanto al riesgo de que una persona desarrolle osteoartritis de la rodilla, en especial durante el período de ocho a 12 años antes de que aparezcan los síntomas. Por lo tanto, evitar el aumento excesivo de peso a medida que pasan los años o perder el exceso de peso podría ayudar a prevenir la osteoartritis de la rodilla.

Debilidad muscular

Los estudios han comprobado que los individuos con cuadríceps (músculos superiores del muslo) débiles podrían ser más propensos a desarrollar OA de la rodilla que aquellos que no padecen de debilidad muscular. Asimismo, es más probable que la OA de la rodilla progrese si los cuadríceps son débiles.

Lesión o uso excesivo

Algunas personas desarrollan osteoartritis en ciertas articulaciones debido a lesiones o usos excesivos de tipo específico. Un historial de lesiones significativas en la rodilla o cadera aumenta el riesgo de que desarrolle OA en dichas articulaciones. Evitar el trauma o lesiones de las articulaciones puede ayudar a prevenir la osteoartritis.

Las articulaciones que se utilizan repetidas veces en ciertas labores podrían desarrollar osteoartritis. Las labores que requieren doblar las rodillas múltiples veces parecen incrementar el riesgo de OA de las rodillas. Hay estudios que indican, por ejemplo, que los mineros o los trabajadores de los astilleros o portuarios tienen tasas más altas de OA de las rodillas. Afortunadamente, existen métodos para modificar estas labores con el fin de prevenir daños en las articulaciones debido al uso excesivo.

¿PUEDE PREVENIRSE LA OSTEOARTRITIS?

Los médicos creen que muchos casos de OA pueden prevenirse. Algunas de las mismas técnicas que se utilizan para tratar la OA también pueden utilizarse en su prevención. El control del peso es importantísimo para ayudar a prevenir la OA de la rodilla. Tener cuidado y evitar ciertas lesiones ocupacionales y deportivas también ayuda en la prevención de la OA.

DIAGNÓSTICO

Por lo general su médico diagnostica la osteoartritis basándose en su historial clínico y en un examen físico. Sin embargo, es posible que su médico también recomiende procedimientos adicionales, tales como radiografías, que ayudarán a confirmar el diagnóstico, a eliminar otras causas de dolor y a determinar la magnitud del daño sufrido por las articulaciones.

La aspiración articular, un procedimiento a través del cual el líquido es retirado de las articulaciones afectadas para ser examinado, podría utilizarse también a fin de descartar otras enfermedades.

TRATAMIENTO

¿CÓMO SE PUEDE CONTROLAR?

Un buen programa de tratamiento puede ayudarle a disminuir el dolor y la rigidez de las articulaciones, a mejorar el movimiento de las mismas y a aumentar su capacidad para llevar a cabo actividades cotidianas. Se diseñará un plan exclusivamente para usted, el cual deberá incluir una combinación de terapia física y/u ocupacional, ejercicios aeróbicos suaves, control del peso, educación del paciente y medicamentos. Si estas medidas no producen resultados, podría darse consideración a la intervención quirúrgica.

Su programa de tratamiento dependerá de la severidad de su enfermedad, las articulaciones afectadas, el tipo de síntomas y otros problemas médicos. También se tendrá en cuenta su edad, ocupación y sus actividades cotidianas. Es importante que colabore con su médico y otros profesionales de la salud, tales como terapeutas físicos y ocupacionales, con el fin de garantizar que el programa se adapte a sus necesidades.

Terapia física y ocupacional

Usted podría descubrir que la OA limita ciertas actividades, tales como caminar, bañarse, vestirse, subir escaleras y realizar quehaceres domésticos. Los terapeutas físicos y ocupacionales pueden ayudarle a mejorar su capacidad para realizar dichas actividades cotidianas al:

  • mejorar el alcance del movimiento de las articulaciones y su fuerza muscular;
  • proporcionar dispositivos de asistencia tales como bastones, muletas, caminadores, aparatos ortopédicos o insertos para el calzado;
  • enseñarle cómo utilizar correctamente la terapia de calor y de frío;
  • acondicionarle férulas o aparatos ortopédicos;
  • enseñarle los principios del uso adecuado de las articulaciones y la conservación de energía;
  • recomendarle el calzado apropiado.

Entre los beneficios de la terapia física y ocupacional se incluyen: menos dolor, mayor facilidad al efectuar los quehaceres diarios y menos tensión sobre las articulaciones.

Estiramiento

Los estiramientos lentos y suaves pueden ayudarle a prevenir la rigidez de las articulaciones y hacer que sea más fácil comenzar a moverse por la mañana. Este tipo de ejercicios puede mejorar la flexibilidad, aumentar la fuerza muscular y ayudarle a relajarse. Si usted no cree estar listo para una clase de estiramiento, como yoga o tai-chi, su médico o terapeuta físico puede enseñarle unos estiramientos suaves para hacer en casa.

Ejercicios aeróbicos

Realizar ejercicios aeróbicos de forma habitual es sumamente importante si se quiere tener éxito al controlar la OA. Hacer ejercicios proporciona muchos beneficios, entre los que se incluyen la disminución del dolor y un mejor funcionamiento

Los ejercicios aeróbicos acuáticos causan menos tensión sobre las articulaciones y son buenos para su condición física general. Caminar también podría ser bueno. Son importantes también los ejercicios que fortalecen los músculos que rodean las articulaciones afectadas.

Pida que los integrantes de su equipo de salud le ayuden a diseñar un programa que se adapte a sus necesidades específicas.

Control del peso

Mantenerse en su peso recomendado o perder peso si éste es excesivo trae muchos beneficios, tales como vivir una vida más larga y ayudar a prevenir la OA de las rodillas. Si usted ya padece de osteoartritis, perder peso o mantenerse en el peso recomendado para usted disminuye el dolor al reducir la tensión sobre las articulaciones que cargan con el peso (caderas, rodillas, espalda y pies). También le ayuda a verse y sentirse mejor.

La fórmula para perder peso consiste en comer menos calorías y aumentar la actividad física, en especial actividades como la natación y caminar. Colabore con su médico a fin de encontrar el mejor programa de reducción de peso para usted.

Educación del paciente

Trabajar conjuntamente con su equipo de salud requiere que usted asuma un papel más activo en su propio tratamiento. Usted podrá controlar mejor su afección si:

  • aprende tanto como puede sobre la OA, y pregunta a su médico sobre los cambios que puede esperar;
  • dedica tiempo a llorar la pérdida de aquellas cosas que ya no puede hacer y luego se concentra en lo que sí puede hacer, y descubre nuevas actividades que le proporcionan gozo y un sentimiento de validez;
  • habla acerca de sus sentimientos y problemas para que su familia y sus amigos comprendan;
  • aprende a pensar positivamente.

Aunque su osteoartritis no desaparecerá, usted puede contribuir en gran manera a controlar sus síntomas.

TRATAMIENTO MEDICAMENTOSO

Medicamentos

Muchas personas han podido tratar sus síntomas de OA con ejercicio, terapia física u otras técnicas que ya se mencionaron. Su médico puede recomendar medicamentos que ayuden a aliviar el dolor. Algunos medicamentos se toman diariamente, otros no. Su médico decidirá cuál es el mejor medicamento y la mejor programación para usted.

A continuación se analizan muchos medicamentos que son comunes en el tratamiento de la OA. Hay una gama de otros medicamentos que se está investigando para su posible uso futuro.

ANALGÉSICOS NARCÓTICOS Y NO NARCÓTICOS

Los analgésicos son medicamentos que alivian el dolor. El acetaminófeno (Tylenol) es un analgésico no narcótico que se usa frecuentemente para aliviar el dolor. No reduce la inflamación ni la hinchazón que a veces acompañan a la OA, pero es útil cuando el problema principal es el dolor, y es más seguro que los AINEs.

Aunque el alivio puede ser limitado, vale la pena intentar tomar dosis completas de acetaminófeno como terapia inicial, por sus ventajas de costo y seguridad. El tramadol (Ultram) puede ayudar a los que sufren dolor moderado o severo. Debe usarse con cuidado. Puede causar convulsiones, mareo, náuseas y estreñimiento tanto cuando se administra en la dosis recomendada como en cantidades superiores a ésta, y cuando se toma junto a otros medicamentos. También conlleva un ligero riesgo de dependencia química. El clorhidrato de propoxifeno (Darvon), un suave analgésico narcótico, podría ser útil pero puede resultar en dependencia química si se usa por largo tiempo. En ocasiones pueden recetarse narcóticos más potentes como la codeína para los dolores fuertes, pero en general debe limitarse su uso.

LOS AINES

Los medicamentos anti-inflamatorios no esteroides (con siglas AINE), ayudan a reducir el dolor, la rigidez y la hinchazón de las articulaciones. Además de la aspirina, el ibuprofeno, el naproxeno de sodio y el ketoprofeno, cuya venta no está restringida, hay más de una docena de AINEs disponibles con receta médica para tratar la OA.

Todos los AINEs funcionan bloqueando la producción de prostaglandinas, sustancias que contribuyen al dolor y a la inflamación.

Sin embargo, las prostaglandinas también sirven para proteger el revestimiento del estómago y ayudan a mantener el funcionamiento renal. Los medicamentos como los AINEs, que disminuyen los efectos inflamatorios de las prostaglandinas, también disminuyen sus beneficios protectores. Es por eso que uno de los efectos colaterales más comunes de los AINEs es el trastorno o irritación estomacal. Ingerir AINE también podría conllevar problemas más serios, como úlceras o hemorragia gastrointestinal. Es posible que su médico le recomiende tomar los medicamentos con comida para ayudar a evitar la irritación estomacal.

Las preparaciones de salicilato no acetilado, que son similares a la aspirina, pero causan menor irritación en el estómago, también se encuentran disponibles bajo receta médica. Sin embargo, las altas dosis pueden causar disminución auditiva y confusión, en especial en las personas mayores. Por fortuna, estos efectos colaterales desaparecen cuando se suspende el medicamento.

Si experimenta problemas estomacales debido a la aspirina o los AINEs, su médico podría decidir no recetárselos o podría añadir otros medicamentos para proteger su estómago.

Su médico podría recetarle acetaminófeno o una clase de aspirina no acetilada. Estos medicamentos no presentan riesgos de úlceras o hemorragia gastrointestinal, y por lo general son más seguros para el estómago y riñones, en dosis terapéuticas normales.

Los inhibidores COX-2, tal como celecoxib (Celebrex), conforman una nueva subcategoría de AINE que ha demostrado ser más segura para el estómago. Bloquean la enzima que produce las prostaglandinas en el lugar de la inflamación, pero no bloquean las prostaglandinas que protegen el estómago y mantienen el flujo sanguíneo hacia los riñones.

Es posible que durante los próximos años se disponga de otros inhibidores COX-2.

GLUCOCORTICOIDES INYECTABLES

Los glucocorticoides están relacionados con la cortisona, una hormona natural del cuerpo. Pueden inyectarse en la articulación después de una aspiración articular con el fin de aliviar el dolor y la hinchazón que se asocian con la OA. Las inyecciones de glucocorticoides en las mismas articulaciones se limitan generalmente a tres o cuatro por año, debido a que las inyecciones repetidas en articulaciones que llevan peso, tales como las caderas o rodillas, pueden resultar en daños al cartílago.

TERAPIA CON ÁCIDO HIALURÓNICO

La terapia con sustituto de ácido hialurónico es un tratamiento nuevo para el dolor de la osteoartritis de la rodilla en aquellas personas que no hayan obtenido resultados con los programas de tratamiento básico ni con el uso de analgésicos suaves. En especial, esta terapia podría considerarse para aquellos pacientes que no toleran o que no se benefician de los AINEs.

El procedimiento incluye inyectar la articulación de la rodilla con sustituto de ácido hialurónico, una sustancia natural que se encuentra en el líquido de las articulaciones que ayuda a lubricar y amortiguar la articulación. En las personas que padecen de OA de la rodilla, la inflamación hace que el sustituto de ácido hialurónico se desgaste.

Las inyecciones de sustituto de ácido hialurónico se aplican directamente en la articulación de la rodilla una vez por semana durante un período de dos a cinco semanas, según el producto que se utilice. El alivio del dolor que resulta de los tratamientos con sustituto de ácido hialurónico puede durar varios meses. Los estudios han demostrado que dichas inyecciones son tan efectivas para aliviar el dolor de rodilla como la terapia continua con AINEs.

La mayoría de los estudios demuestra que la terapia con sustituto de ácido hialurónico es la más efectiva para aquellos pacientes que padecen de osteoartritis leve a moderada. No son comunes los efectos colaterales, pero estos podrían incluir dolor, hinchazón y enrojecimiento del lugar de la inyección.

ANALGÉSICOS TÓPICOS

Los analgésicos tópicos son medicamentos para aliviar el dolor en forma de cremas, frotamientos o rociaduras que se aplican sobre la piel que cubre una articulación dolorida. Contienen combinaciones de salicilatos, irritantes de la piel y anestésicos locales para aliviar el dolor.

Los salicilatos, tales como el metilsalicilato, funcionan mediante la estimulación del flujo sanguíneo. Los irritantes estimulan las terminaciones nerviosas de la piel para producir sensaciones de frío o calor, los cuales distraen la atención del dolor en sí.

Las sustancias tópicas para aliviar el dolor que contienen capsaicina funcionan al reducir la cantidad de sustancia P, la cual envía señales de dolor al cerebro. Al principio algunas personas podrían sentir una sensación ardiente en el sitio donde se ha aplicado la capsaicina, pero por lo general, ésta desaparece tras varias aplicaciones.

SUPLEMENTOS NUTRITIVOS

Algunos suplementos nutritivos, tales como la glucosamina y el sulfato de condroitín, se han vuelto populares en el tratamiento de la osteoartritis. La glucosamina y el sulfato de condroitín son sustancias naturales que se encuentran alrededor de las células del cartílago.

Algunos investigadores creen que estas sustancias podrían ayudar a reparar y mantener el cartílago. Algunos estudios han demostrado que estos suplementos proporcionan el mismo alivio del dolor que los AINEs.

Este estudio ha sido diseñado para determinar si la glucosamina o el sulfato de condroitín utilizados por separado o combinados constituyen un tratamiento eficaz de la OA de la rodilla. Se necesitan estudios científicos controlados y a largo plazo para confirmar los hallazgos de estudios anteriores.

Cirugía

La mayoría de los que padecen de OA jamás necesitarán someterse a cirugía. Sin embargo, la cirugía podría ser útil si existen grandes daños en las articulaciones y dolor persistente en las mismas.

La osteotomía corrige la deformidad de los huesos al cortar y volver a colocar el hueso en una mejor posición. La osteotomía de la tibia (espinilla) se efectúa con el fin de cambiar la posición de la pierna que carga más peso de manera que el peso recaiga sobre el cartílago sano y se reduzca el dolor de rodilla. Esto se realiza cuando un lado de la articulación de la rodilla presenta más daños que el otro.

La artroplastia articular total consiste en revestir de nuevo la superficie del cartílago o en reemplazar la articulación que haya sido destruida por la artritis.

Los cirujanos pueden reemplazar o reparar las articulaciones dañadas con articulaciones artificiales resistentes al desgaste, fabricadas en metal, plástico o cerámica. Existen reemplazos sintéticos para la mayoría de las articulaciones principales. Algunas articulaciones de reemplazo se sujetan a los huesos con una especie de cemento para huesos. En tiempos recientes, se están utilizando nuevas articulaciones artificiales que no precisan de cemento para huesos. La piezas articulares tienen diminutos agujeros, superficies ásperas o una capa especial que permiten que el hueso se sujete a la articulación. Con esta clase de articulación, el período de recuperación después de la cirugía es más largo, pero puesto que estas articulaciones duran más tiempo, pueden ser especialmente valiosas para los jóvenes.

La artroscopía permite examinar el interior de la articulación directamente para poder determinar hasta qué punto está dañado el cartílago. Además, la artroscopia puede utilizarse también para retirar piezas del cartílago dañado en las etapas tempranas de la artritis o para alisar la superficie del cartílago dañado.

Estos procedimientos pueden ayudar a disminuir el dolor y a mejorar las funciones de aquellos que padecen de OA de la rodilla.

Los transplantes de cartílago son otro método de cirugía para tratar la OA. En casos raros, partes del cartílago del mismo paciente pueden ser implantados en la zona dañada de la articulación. Sin embargo, el transplante de cartílago es limitado, y es más útil para las personas que hayan desarrollado la OA después de una lesión.

Acupuntura

La acupuntura se ha usado con éxito para aliviar el dolor de muchas clases de artritis. Los resultados de los estudios no son concluyentes, pero algunos de los mejores resultados se han dado en personas con OA. Se han iniciado más estudios con el fin de determinar si constituye un tratamiento efectivo. Hable con su médico si usted piensa utilizar la acupuntura, y asegúrese de que el especialista que piensa visitar posea certificación o licencia.

Comunicación continua con su equipo de salud

Hay una variedad de profesionales de la salud que desempeñan un papel activo en su cuidado. Los estudios indican que este enfoque multidisciplinario resulta en un mejoramiento del funcionamiento de las articulaciones, así como en una reducción del dolor para el paciente.

La comunicación continua y franca con su médico y demás profesionales de salud puede ayudar mucho en el control exitoso de la osteoartritis. Mantenga un registro de su salud. De esa manera estará preparado para explorar asuntos tales como el dolor en las articulaciones, las reacciones a los medicamentos y las dosis apropiadas, así como el cumplimiento del tratamiento.

Fuente: Arthritis Foundation

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